Las canchas de bochas de Llano del Moro ya cuentan con cubierta
Los aficionados a las bochas en Llano del Moro ya pueden disfrutar de los respectivos encuentros bajo techo toda vez que por parte del Ayuntamiento se ha procedido a la puesta de techumbre en las citadas instalaciones deportivas. La actuación, según señala el concejal de Deportes, Juventud y Educación, Iván Armas Pérez, se llevó a cabo en respuesta a la demanda planteada por los vecinos de la zona, dado que se encontraban supeditados a las inclemencias del tiempo para poder celebrar los respectivos encuentros de bochas. Dicha modalidad goza de una destacada afición en el Municipio, ya que existen numerosos clubes tanto de bochas, como de bolas y petancas. De esta forma, a través de la Oficina Técnica Municipal de Obras y Urbanismo se coordinó la ejecución de las obras. La cancha de bochas se encuentra situada en una de las cabeceras de la pista polideportiva de la localidad, con lo que se proyectó una cubierta exenta para la misma, a través de una estructura metálica. Su construcción es independiente de la instalación ya existente, y ha comprendido únicamente, tal y como se puntualiza por parte del Departamento de Obras, el sistema estructural de cubrición. Para el desarrollo de dichos trabajos la Corporación contó con un presupuesto de contrata de 79.771’66€, con cargo a los fondos propios municipales.
Acampada Juvenil
En otro orden, el concejal Iván Armas adelanta que en estos días prosigue la agenda de actividades preparada por parte del Departamento Municipal de Juventud, Educación y Deportes para el disfrute exclusivo de los jóvenes del término municipal. Así, entre las citas previstas para este mes de marzo señala que estos próximos días 14, 15 y 16 se vivirá una acampada en el campamento “Emilio Fernández Muñoz”, en pleno Parque Nacional del Teide. Dicho encuentro pretender dinamizar la agenda de ocio de los chicos y chicas rosarieros, de una forma saludable, y en este caso lo harán en contacto directo con el entorno natural y paisajístico, como forma de sensibilizar a los participantes sobre el respeto y mantenimiento de la riqueza natural de la Isla, como la mejor de las herencias para seguir conservando la calidad de vida y como legado para las futuras generaciones.